Bio Turismo

Virgen del Boldo

Sobre nosotros

 Cuenta la historia que la guarnición de Penco estaba muy disminuida, cuando el cacique Ainavillo se dispuso a cruzar el Biobío para atacar esa plaza fuerte. Había aquí menos de 50 hombres, en su mayoría ancianos. Ainavillo y su ejercito subieron los cerros y aislaron la ciudad de los otros fuertes: Chillán, Yumbel y Santiago.  Durante una breve tregua, un accidente causó una explosión  donde se guardaban  las armas. Temerosos de las consecuencias, los pobladores de Penco hicieron una ordenada procesión a la Virgen de Guadalupe. Todos iban descalzos, en penitencia. Entonces un vigía gritó que las hordas de Ainavillo bajaban de los cerros. El capitán Joaquín de Benavides capturó a Ainavillo con cierta facilidad porque el jefe mapuche estaba enceguecido. Le preguntaron por qué había perdido la vista y éste dijo que cuando se acercaba a la ciudad con su ejercito, una joven se apareció súbitamente en la copa del boldo que había en el lugar asustando a los atacantes. Ainavillo dijo que él no se amilanó y atacó el árbol. Entonces, la joven descendió, tomó tierra y se la arrojó a los ojos, dejándolo ciego. Ainvillo cautivo suplicó que le devolvieran la vista. Los sacerdotes conmovidos rogaron a la virgen de Guadalupe. Cuando el cacique recobró la visión reconoció en la imagen de la Virgen a la joven que los había rechazado en el boldo. Desde entonces a la Virgen de la Loma se la llamó la Virgen del Boldo y a partir de esa experiencia, el ejército araucano no volvió a sitiar a la capital del sur.

Galería de imagenes

Contactanos

Mesa Central

412454155

Sitio web

www.penco.cl

Horario de atención

Horario continuado

¿No sabes como llegar?

Otros Atractivos que podrían interesarte